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En Comodoro los vecinos marcharon para pedir seguridad PDF Imprimir E-mail
Viernes, 12 de Marzo de 2010 00:00

Infoglaciar - El fallecimiento de un bebé nacido por cesárea después que atropellaran a su madre y el deceso del otro hijo de la mujer, de dos años, como consecuencia de que el martes al mediodía resultaran atropellados en la avenida Alejandro Maíz de Kilómetro 8, movilizó ayer a unos 200 vecinos del barrio Don Bosco, cansados del riesgo de los accidentes de tránsito en el sector. Marcharon por la ruta Provincial 1 para pedir semáforos, lomos de burro, asistencia inmediata de la ambulancia del Hospital Militar y la reubicación de una parada de colectivos.  


Ayer por la mañana se conoció el fallecimiento del nene de dos años y medio que había sido derivado a Trelew, luego de resultar atropellado junto a su madre embarazada, el martes al mediodía en la avenida Alejandro Maíz, que es la continuidad de la ruta Provincial 1 en Kilómetro 8.  El nene iba en brazos de Roxana Martínez (32), quien cuando intentó cruzar la avenida, resultó embestida por un Fiat Uno conducido por Osvaldo Luis Riquelme (25).

Tal como informó en su edición de ayer Diario Patagónico, producto del accidente la mujer debió ser sometida a una cesárea urgente en la tarde del martes, ya que presentaba un avanzado estado de embarazo. Sin embargo, el bebé sólo vivió tres horas.

Ayer se conoció que la madre volvía de buscar a su otro hijo, de 5 años, del jardín de Infantes 439, ubicado en el predio de la escuela del barrio Don Bosco, a pocas cuadras del accidente. El nene más grande habría visto cómo su madre y su hermanito fueron atropellados por el vehículo al intentar cruzar la avenida.

Roxana Martínez sufrió la fractura de uno de sus brazos y politraumatismos en la cabeza y su cuerpo, por lo cual se encuentra en grave estado en el Hospital Regional.

RECLAMO Y MARCHA

Los vecinos de Kilómetro 8, con gran dolor y bronca por la pérdida de las dos criaturas salieron ayer a la calle para protestar. Sobre las 17:30 se concentraron alrededor de 200 personas que marcharon desde la comisaría del barrio hasta el lugar del accidente.

El enojo de los vecinos se debe a que ya hace tiempo el sistema de emergencias no funciona debidamente en el sector. La ambulancia de urgencia apostada en el Hospital Militar no concurre a los accidentes de barrio Don Bosco, y si lo hace tarda más de 20 minutos.

En el accidente del martes, la ambulancia que partió desde el Hospital Regional, según los vecinos tardó 40 minutos en llegar. Incluso personal de los Bomberos Voluntarios de Kilómetro 8 inmovilizaron a las víctimas con una camilla de un gimnasio cercano, mientras esperaban el vehículo de urgencia.

El pedido de los vecinos es desesperante porque no quieren que otra persona pierda la vida a causa de negligencias en la seguridad vial del barrio. Ya fueron siete los atropellados entre 2009 y 2010. Reclaman reductores y lomos de burro en la ruta Provincial 1 desde avenida Italo Del Oro hasta la salida del barrio 194 Viviendas.

Incluso piden la colocación de al menos unos tres semáforos, “porque esto se convirtió en una pista de carreras para los automovilistas”, reclamó una vecina. Durante la manifestación también se conoció que empleados de tránsito municipal ya habían elevado un proyecto de seguridad vial de la avenida Alejandro Maíz, que desde hace tres años duerme en algún cajón.

Los vecinos solicitan que la asistencia médica de la ambulancia sea inmediata y que parta del Hospital Militar. Además piden que se instrumente en el Hospital Regional una sala de terapia pediátrica.

En el lugar del accidente, frente a un supermercado, piden que se controle el tránsito que se satura por la cantidad de automóviles que circulan. También piden la reubicación de una casilla de espera para el trasporte público de pasajeros, que se encuentra en medio de una subida de la avenida Alejandro Maíz.

La actual ubicación de la garita “es un asesinato” dicen los vecinos, porque los niños que salen de la escuela 126 esperan el colectivo a tan solo cinco centímetros de la ruta 1. A ello se suma que el colectivo frena en medio de la ruta que además es de un carril por mano.

El jardín 439 pide inspectores de tránsito a la salida de los niños

La directora del Jardín de Infantes 439, Silvia Escudero pidió ante Diario Patagónico la inmediata intervención de inspectores de tránsito municipal a la salida del jardín. La escuela preescolar está ubicada en la calle Cabo Primero Montaño, una calle muy estrecha.

“El otro día, puse conos para que la rampa esté liberada para el ingreso al jardín y las mamás se enojaban, los sacaban y pasaban con el auto. Que los conductores tomen conciencia”, reclamó Escudero.

También el reclamo se hizo extensivo para que los inspectores desvíen el tránsito en horarios de entrada y salida de alumnos primarios y secundarios de las escuelas 126 y 707 que para abordar los colectivos de línea deben cruzar peligrosamente la ruta 1.

Patagonico