Jueves, 01 de Marzo de 2012 00:25
Santa Cruz
Ayer el glaciar habría comenzado a ceder ante la presión del agua, lo que daba a suponer el comienzo del proceso de ruptura, un espectáculo que por última vez se había vivido el 9 de julio de 2008.
Por la tarde, trabajadores del sector turístico y guardaparques visualizaron que por el dique de hielo comenzó a pasar agua. Ese es el indicativo de que con el paso de las horas, el agua socavará el hielo. La presión originará derrumbes y formará el típico arco que, al caer, hace de “cierre de telón” y el glaciar volverá a estar separado de la tierra firme de la Península de Magallanes.
Al cierre de esta edición, el intendente del Parque Nacional Los Glaciares, Carlos Corvalán, confirmaba oficialmente el comienzo de la ruptura. “Sí, podemos decir que con esto comienza una ruptura”, le dijo a la corresponsalía de La Opinión Austral en la villa turística.
Varias horas habían pasado para que el intendente del parque hiciera la confirmación oficial. La autoridad quería asegurarse de que realmente se trataba de dos filtraciones de agua y de que el proceso no tendría marcha atrás.
Al confirmarle la noticia a los medios de prensa de la localidad, la novedad ya estaba en los teléfonos de las autoridades políticas. Desde el Municipio comenzaron a avisar a Provincia y Nación, iniciando gestiones por ejemplo para una posible televisación nacional.
Pero al anochecer nadie sabía predecir en El Calafate cuál sería la imagen del glaciar durante la mañana de hoy jueves.
Como siempre ocurre, había vaticinios de todo tipo sobre cuándo sería el momento cúlmine.
Si de algo estaban seguros muchos de los vecinos y autoridades era de su deseo de que el glaciar hubiese esperado para la ruptura. Es que de haber aguantado el pase del invierno, la situación le serviría de promoción a este destino turístico. Además el espectáculo sería más grande, ya que se habrían acumulado mucho más que los seis metros de nivel de agua que ayer comenzaron a ejercer presión y quebrar el hielo.